UN
EJEMPLO EJEMPLARIZADO
Se
trata de don Vicente / excelente profesor.
Recto. Justo. Exigente
Por aprender. Su labor.
Explicaba a su
alumnado / Que había que ser solidario
De hablar estaba cansado.
Y del mensaje: contrario.
Al no ser
asimilado. -¿Palabras tienen salario?...-
De pronto, tenía
enfrente./ El maestro don Vicente
A Luis, un niño aplicado
Y vio, que así
de repente, / Su Lenguaje caía al suelo.
Se levanta don
Vicente / Del sillón del profesor.
Se agacha. Y ya en un vuelo:
“¡Toma Luis, se te cayó!”
Enrique estaba al final / En un rincón de la
clase.
Viendo el hecho.
Le llega hondo:
¡Gracias señor profesor!
Eso, ¿por qué..?
Alguien responde
Que teniendo a Luis al lado
Despistado. Así
se esconde: / Debiera ser castigado.
Don Vicente, hombre
llano.
Se
sale con su “¿Hasta cuándo…?”
Más vale ejemplo "ejemplado".
Mejor: "Ejemplarizado"
Que hay palabras que no llegan.
Con hechos que se han mamado.
¡Salte ya de la
tangente!:
“¡Limpia,
niño los zapatos!”
¿Por qué no?. ¡Hasta
se los ato!
-¿Se entiende? ¿O quede pendiente...?
El verso viene clavado.













