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viernes, 21 de marzo de 2008

PASAR DEL CRISTO EN LA CALLE
























PASAR EL CRISTO EN LA CALLE
No paran de ir y venir / y otros de pie están inquietos.
¡Dispense ud.! ¡me permite! /¡por favor!- sólo un momento.
-"pero... eso, sería así antes..."-/Hoy te empujan, te sonríen,
y hasta te clavan los pechos.
Pasar del Cristo en la calle./-¡ pipas, papas, caramelos!-
¡Mira el fajín!, ¡qué detalle!/ y esos faldones ¡qué vuelos!
¡Qué cara la de ese Cristo!/ ¡qué mirada!,¡ qué tormento!
¡Os pregunto!¿le habéis visto?/ ¡Me he quedado sin aliento!
-¡pipas, papas, caramelos!-
El penitente está atento
ayuda a agrandar la bola
de un niño tan avariento
que es del Guines ya aureola.
De lejos llega un rumor/ de pasos, pesados, lentos,
¡y esa cara! ¡qué dolor! /En qué piensa el pensamiento.
Un repique de tambores
ha detenido el cortejo
y entre gritos, palmas, oles,
hay quien se queda perplejo.
Cantar de un hombre, su voz,
corta el aire en un momento
quiebro y lamento-¡qué atroz!-
¡tan hondo!...quita el aliento.
Pero el destino es la Cruz. /Arranca el Paso de nuevo.
El costalero es la luz /de este Cristo del madero.
-¡Pipas, papas, caramelos!-...
Y el desfile de viandantes
con tambores, flagelantes,
trompetazos que dan miedo,
sigue -"¡sigue pa´lante"!...
El pueblo le mira quedo
y una madre delirante
entre espinas, desconsuelos
va entre la gente inquietante
su penitente es pequeño.
-¡Pipas, papas, caramelos! / Se santiguan,paso lento,
hiere el toque de trompetas / y el redoble de tambores
la inquietud del cortejo.
Pasar del Cristo en la calle.
Recuerdo de aquel momento.