CUANDO
DIOS NOS DA PALABRAS.
NACEN VERSOS A ESCODIDAS
SÓLO FALTA QUE LAS ABRAS.
SI LAS VES. SON
NUESTRAS VIDAS
LOS ENTORNOS
Si
cuidamos los entornos / evitaremos malezas
Descuidos,
malos sobornos
Y el despiste que nos pilla.
Esa
terrible bajeza
Del fuego y sus altos hornos.
-Me entienden los de la villa-
¡Cuán
grande naturaleza / La de la Sierra de Francia!
Con su Alberca a la cabeza
Y ese río de su
estancia.
Que se desliza en durezas
¡Cuán
grande naturaleza / La de la Sierra de Francia!
Y se admira al ciudadano
Con
poetas, con pintores / Escritores. Hombres llanos
Y mujeres. Y hacedores…
¡Cuán
grande naturaleza / La de la Sierra de Francia!
Calles. Casas. Huertos. Llanos
De su entorno
Son primores.
Natura
es más natura / Diosa es Naturaleza
Que cría. Aviva. Cura,…
Y es más tiempo en su entereza.
Si
el pensamiento tuviera / Palabras para expresarlo
Su pluma al punto lo hiciera.
¡Sólo tienes que avivarlo!
¡Cuán
grande naturaleza / La de la Sierra de Francia!
Sus trabajos también fueron
Su sino destinatario.
Un
verso para la sierra
El mismo para La Alberca


